martes, 29 de junio de 2010

El presunto déficit tarifario

Hace varias semanas que estoy investigando acerca del tan repetido (sobre todo por las compañías eléctricas, y me refiero a ellas en conjunto, aunque luego administrativamente se hayan organizado por partes: productoras, distribuidoras y comercializadoras) déficit de tarifa (o déficit tarifario) de la energía eléctrica en España (que arrastramos desde el año 2000), ya que según las compañías, la energía eléctrica les cuesta más que lo que pagamos por ella. Hay que recordar que en la factura de la "electricidad" de los hogares (tarifa "TUR", sin discriminación horaria) pagamos el KWh a 0,1177 euros (sin IVA), o sea casi 118 euros el Megawatio.

Hace unas semanas en el blog EcoLab se intentaba explicar como funciona el mercado de la electricidad en España, gestionado por OMEL, el Operador del Mercado Ibérico de Energía. En pocas palabras, el Operador lo que hace es comprar a las productoras (es decir, la parte de las compañías eléctricas, o subempresas, que se encargar de generarla) la energía eléctrica que hace falta a lo largo del día. El precio que se paga resulta de una subasta diaria ("pool"), y lo que sucede es que al final se paga a todas las productoras el precio de la más cara (aunque algunas productoras estén generando energía eléctrica a un coste inferior). Para hacernos una idea el precio final medio del mes de abril se situó en casi 34 euros por MWh (página 13 del informe de abril de REE (Red Eléctrica de España, el operador del sistema eléctrico y encargado del transporte de la energía eléctrica).


Por cierto, para todos aquellos que dicen que las renovables encarecen la electricidad:  la hidráulica y la eólica (y también la nuclear) bajan el precio medio del MWh (cuando entran en la subasta muchas veces empiezan a un precio muy bajo, en ocasiones incluso a 0 euros, aunque al final se les pagará el precio medio del día para el MWh, que se eleva por culpa de las más caras, normalmente carbón, fuel y gas). Es curioso también que las comercializadoras al comprar más barata la energía eléctrica, obtienen un margen mayor de beneficio al vender esta a un precio fijo a los consumidores. Es muy interesante este artículo de marzo, del diario económico Cinco Días.

También es muy interesante este otro artículo del blog Falacias ecologistas, en el que se habla de que, por muy barato que las productoras generen energía eléctrica (por ejemplo defendiendo que la energía nuclear es la más barata) el precio que los consumidores pagamos por esa electricidad es fijo, y sólo salen beneficiadas las compañías eléctricas que ven aumentado su margen de beneficio. Parece ser que las compañías eléctricas con más peso de térmicas de carbón o ciclo combinado (gas) se quejan más (sobre todo contra las renovables, y más concretamente contra la solar, que no controlan) que las que tienen mayor peso de hidráulica y eólica. Hay que recordar que las compañías eléctricas son libres de apostar por las tecnologías de producción que prefieran (dentro de los cupos de instalación que la legislación establece o pueda establecer).


Después de leer unos cuantos artículos aquí y allá, sobre el mercado de electricidad en España, sobre el mix energético, sobre la red y las diferentes tecnologías de producción, me quedan claras varias cosas: 

Primero, hay que hablar de presunto déficit tarifario (sí, presunto, porque no está nada claro que sea real), y hay que revisar con lupa y gran detalle las cuentas que "las eléctricas" han echado sobre su cantidad  (según ellas, en 2009 el déficit tarifario acumulado era ya de unos 15.000 millones de euros).

Segundo, hay que reformar el mercado de electricidad en España, ya que entre otras cosas, cuando a la  subempresa productora se le paga de más por la energía eléctrica y obtiene pingües beneficios, la compañía eléctrica no los tiene en cuenta para compensar el  supuesto déficit que la subempresa comercializadora genera al vender la energía eléctrica a los consumidores por un precio inferior a lo que le ha costado (y hablo de subempresas, ya que al final productora, distribuidora y comercializadora son la misma compañía eléctrica,  por ejemplo, Endesa, o Iberdrola).

Por cierto, hay que decir también que la industria (que consume entorno a un 44% del total de la energía eléctrica, mientras el sector residencial consume entorno al 25%) paga la electricidad considerablemente más barata que los hogares.  Es curioso que cuanto más alto el precio que la distribuidora y comercializadora paga por la energía eléctrica generada, más altos son los beneficios de las productoras y más alto es el presunto déficit que luego reclama al estado.

Para que veais de dónde viene el presunto déficit tarifario, os recomiendo que leais el interesantísimo artículo "La Verdad sobre el Mercado Eléctrico", del blog Jumanji Solar. Me permito reproducir íntegra y fielmente el contenido del artículo, porque creo que HAY que leerlo. En el original podeis encontrar los enlaces a todas las referencias empleadas para su redacción.

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Campaña de Comunicación Jumanji Solar (Actualizado: 21-06-2010)

LA VERDAD SOBRE EL MERCADO ELÉCTRICO


Los constantes llamamientos sobre la necesidad de aplicar subidas estratosféricas a los precios de la electricidad nos están ayudando a digerir los incrementos que nos aplican cada semestre. Supuestamente, estamos pagando la luz por debajo de su valor por culpa del “déficit tarifario”, o de las Energías Renovables. Pero… ¿qué hay de cierto en esto? Un estudio más en profundidad de los acontecimientos nos lleva a conclusiones bien distintas, y cuanto menos preocupantes.

Esta exposición resume la situación que estamos padeciendo los ciudadanos y empresas consumidores de electricidad. La demostración de todos los hechos puede consultarse en los artículos referenciados al final.


La Verdad sobre el Mercado Eléctrico

En los albores del siglo XXI, el Gobierno que por aquel entonces presidía la Nación tomó una medida dirigida a mejorar la competitividad de las empresas españolas, a contener la inflación para cumplir con los parámetros exigidos por la incorporación a la Moneda Única, y también, por qué no decirlo, con un claro trasfondo electoralista: congelar las tarifas de venta de la electricidad a los consumidores durante años. Cuán desafortunada fue esa política…

Las tarifas de venta reguladas congeladas, y los costes de generación y los peajes de acceso en aumento, superiores incluso a los precios de venta, empezaron a gestar una gran bola de nieve que se fue retroalimentando año tras año generando una deuda que hoy conocemos como “déficit de tarifa”, que fuimos contrayendo los consumidores con las Compañías Eléctricas, y que no deja de crecer, intereses de demora incluidos.

Antes incluso de todo esto, se publicó en España la Ley del Sector Eléctrico (Ley 54/1997) atendiendo a un proceso de liberalización que venía impuesto desde Bruselas. Las Empresas Generadoras de Electricidad con fuentes energéticas convencionales (nuclear, hidroeléctrica y carbón) convencieron al regulador de que los precios de venta en el Mercado Mayorista bajarían imposibilitando la recuperación del capital inicial invertido.

El Gobierno creó entonces una partida de costes que se incluyó en la tarifa eléctrica de venta con el fin de dar estabilidad financiera a estas grandes corporaciones y resarcirlas de las posibles pérdidas que generarían las centrales eléctricas construidas antes de 1997. Los Costes de Transición a la Competencia (CTC) permitirían amortizar completamente todas las inversiones realizadas, estableciéndose un pago máximo total de 8.600 Millones de Euros. Pero lejos de bajar, los precios de mercado se incrementaron. Esto llevó al Gobierno a cancelar anticipadamente en 2006 esta medida, con un importe total pagado por este concepto cercano a los 12.000 Millones de Euros, muy por encima del máximo estipulado.

El negocio fue redondo para las Eléctricas, amortizaron aceleradamente todos estos activos, y además se beneficiaron de un superávit que incomprensiblemente jamás nos fue restituido a los consumidores.

Mientras todo esto acontecía, lo que erróneamente se viene denominando “déficit tarifario” seguía creciendo y creciendo. El volumen alcanzado es tal, unos 15.000 Millones de Euros acumulados en 2009, que estas Compañías lo han utilizado con fuerza para presionar al Gobierno de turno, beneficiándose de “favores” en forma por ejemplo de concesiones de prórrogas de explotación de centrales hidroeléctricas y nucleares. Estas instalaciones intensivas en capital, y que están completamente amortizadas de forma acelerada con el importe recaudado por los CTC, se convirtieron en el negocio del siglo. Los costes de generación se limitan a su partida variable imputable, esto es, 3 €/MWh para la electricidad hidráulica, y 18 €/MWh para la nuclear, cuando deberían ser de 39 €/MWh y 44 €/MWh respectivamente considerando sus costes de amortización.

¿Cómo pueden entonces decirnos que existe un “déficit de tarifa” cuando en nuestras facturas de la luz pagamos el MWh a más de 110 €? Claro que soportamos los peajes de acceso además de los costes de generación, pero… ¿tan elevada es la diferencia? Y aquí es realmente donde empieza el festival de beneficios caídos del cielo que obtienen las Compañías Eléctricas amparadas por el nefasto diseño de un Mercado monopolizado oculto bajo el paraguas de una falsa liberalización.

Para hacer más comprensible la exposición, comparemos el Mercado Eléctrico con el de la fruta. Un agricultor cultiva patatas en Galicia, y otro mangos en Granada. Ambos envían su producción a un mercado mayorista, Mercamadrid por ejemplo, donde se subasta el género entre los distribuidores, que se encargan de suministrarlo a las tiendas que lo venden al por menor para que podamos consumirlo los clientes finales. El Mercado Eléctrico funciona de forma similar, las Empresas Generadoras venden su producción eléctrica en el Mercado Mayorista (denominado “pool”) a las Distribuidoras, que hacen llegar a su vez el producto a las Comercializadoras para venderlo al usuario final.

No obstante, existe una salvedad… No es lo mismo una patata que un mango, pero la electricidad es un producto idéntico independientemente de la tecnología que se haya utilizado para su generación. Para que esta ejemplificación tenga lógica, deberemos considerar que a los consumidores nos es indiferente consumir patatas que mangos. De producirse este hecho, por lógica empezaríamos por adquirir las patatas que son mucho más baratas, y cubriríamos la demanda sobrante con mangos.

Pero… ¿qué sucedería si el precio de venta de todos los productos intercambiados en Mercamadrid lo estableciese el último vendido (el más caro de entre los más baratos)? Pues que estaríamos pagando las patatas a precios de mango, con el consiguiente aporte de beneficios sobrevenidos al agricultor gallego. Esto en principio no tiene sentido en un mercado competitivo, pero es precisamente lo que sucede actualmente en el Mercado Eléctrico.

Los consumidores demandamos electricidad de un sistema que no la acumula (se produce en cada momento en función de la cantidad demandada). Las primeras tecnologías en entrar en el “pool” (Mercado Mayorista donde se venden y compran los kWh producidos) son la nuclear e hidroeléctrica, que no se pueden parar, y las Renovables por Ley. En la mayoría de los casos la producción de estas centrales no alcanza a cubrir íntegramente la demanda, y se completa la oferta con electricidad proveniente de centrales basadas en otras tecnologías de generación, priorizando las más asequibles. Y es el último kWh vendido el que fija el precio de venta en el Mercado Mayorista para toda la electricidad comercializada. Es decir, la electricidad hidráulica y nuclear, cuyos costes fueron reducidos artificialmente con los CTC, se está vendiendo a precios de la generada con Gas Natural, mucho más cara, que incorpora además en su escandallo de costes partidas como los Derechos de Emisión de CO2 de las que se benefician las dos primeras tecnologías no emisoras.

Regresemos nuevamente a Mercamadrid. Supongamos ahora que las patatas al por mayor realmente cuestan 30 c€/Kg y los mangos 150 c€/Kg, la distribución de ambos 20 c€/Kg, a lo que habría que añadir otros 10 c€/Kg en concepto de gastos varios.

PVP Total patatas = 30+20+10 = 60 c€/Kg.
PVP Total mangos = 150+20+10 = 180 c€/Kg.

Supongamos además que el Precio de Venta al Público de estos productos está regulado y fijado en 160 c€/Kg (130 c€/Kg de coste del producto más distribución y gastos varios) en lugar de los 180 c€/kWh que deberían costar las frutas tropicales. Puesto que el precio en Mercamadrid lo fija el último producto vendido, es decir el mango, los productores granadinos están perdiendo 20 c€ por cada kilogramo vendido. Pero el gallego, que es muy listo, argumenta que puesto que a Él también se le imputan unos costes de 150 c€/Kg pero vende a 130 c€/Kg, se le está creando un déficit generado por la tarifa regulada de 20 c€/Kg, cuando la lógica nos dice que en realidad está ganando 100 c€/Kg.

El regulador no obstante se apiada nuevamente del pobre gallego y acepta que se le adeuden esos 20 c€/Kg. Cuantas más patatas vende este agricultor más gana, además de incrementar el importe de lo que se le adeuda. ¿Y quién le debe esos 20 c€ que se generan con cada kilogramo que vende? Pues la pobre señora pensionista que compra las patatas en el supermercado de la esquina. Cada vez que Mercamadrid abre sus puertas, esta señora le debe más dinero a un agricultor que no conoce de nada y que vive a 700 Km de distancia. A esta señora el regulador le carga además los intereses de demora olvidando que en el pasado le obligó a pagar de su propio bolsillo los tractores utilizados para labrar la tierra, con el agravante que una falta de previsión generó un excedente de tesorería que permitió al agricultor comprarse un Mercedes Clase S negro con asientos de cuero.

Y ahora llega la crisis. Toca apretarse el cinturón y a la señora le imponen muchos esfuerzos incluida la congelación de su pensión. Pero el agricultor del norte se desentiende completamente, esto de la crisis no se ajusta a su raciocinio. Se ha acostumbrado a su nivel de vida, y a base de lloros, amenazas y coacciones, transmite al Gobierno de turno que es la verdadera víctima del sistema. La señora pensionista tiene que soportar además la tremenda losa que supone la deuda que en realidad no ha contraído, pero al desconocer los mecanismos del mercado, es engañada, no quedándole otra alternativa que dar credibilidad a esta situación y acatar sus consecuencias. Lástima que tampoco sepa que esta deuda artificial que ha contraído equivale en términos monetarios al sacrificio que la situación financiera exige a la sociedad al completo.

Pero esto no es lo único que se le escapa a la pobre señora. Resulta que el agricultor granadino, el gallego, todas las empresas distribuidoras que compran el género en Mercamadrid y que tienen una completa flota de camiones, y la tienda que vende la fruta pertenecen a un mismo Cártel que acapara la cadena de valor al completo.

En un determinado momento entra en escena un agricultor de Almería ofertando un producto mucho más sabroso, pero con el único inconveniente de ser más caro. Por supuesto el precio supone un problema, pero este nuevo actor está demostrando que tiene una gran capacidad para reducir sus costes muy rápidamente. Sin la menor dilación, el Gran Jefe del Cártel que controla el mercado con mano de hierro ve peligrar su oligopolio, y le entran las prisas por recuperar ese “déficit” regulatorio generado artificialmente, y culpa al recién llegado de todos sus males, achacándole incluso situaciones creadas antes de su irrupción en el sector. Y el Gobierno de turno, por enésima vez, vuelve a creerse todo lo que el Gran Jefe del Cártel le cuenta, y decide atacar con todas sus fuerzas a este señor de Almería que amenaza con desplazar una oligarquía montada sobre unas bases regulatorias cuya finalidad era la liberalización del mercado.

Se trata tan solo de un ejemplo. Que no se enfaden los agricultores, ni los gallegos cuya sangre circula por mis venas, ni mis paisanos granadinos. Sólo he pretendido ilustrar y simplificar al máximo lo que actualmente está sucediendo en el Sector Eléctrico.

Los consumidores de electricidad tenemos que soportar una deuda ficticia con las Compañías Eléctricas generada por defectos en el diseño del Mercado, avalarla con nuestro patrimonio (el Estado), y hacernos cargo de sus intereses de demora. El llamado “déficit tarifario”, que no es más que un déficit regulatorio creado artificialmente, asciende a día de hoy a 15.000 Millones de Euros, que es precisamente el importe que el Gobierno pretende recortar de los gastos con su Plan de Ajuste estos dos próximos años. Este endeudamiento además va a seguir creciendo como mínimo hasta 2013, por un valor estimado en otros 9.500 Millones de Euros.

Y por si fuera poco, las Compañías Eléctricas, con todos sus tractores pagados por nosotros en exceso, siguen vendiendo las patatas a precio de mangos, obteniendo unos enormes beneficios caídos del cielo (Windfall Profits en inglés, beneficios sobrevenidos en castellano) por valor de más de 3.500 Millones de Euros anuales.

Nos han inculcado que “hay que pagar por la electricidad lo que realmente cuesta” y que “las Energías Renovables disparan su precio”, todo ello para justificar incesantes y escabrosas subidas de la luz. Comparto la primera afirmación, pero una correcta estimación de los costes de generación implica necesariamente un rediseño del Mercado Eléctrico, puesto que en la actualidad la subida de tarifas perjudica enormemente a los consumidores, genera beneficios sobrevenidos a las Eléctricas, y no refleja el auténtico precio que tendría este bien en un mercado competitivo.

En cuanto al importe pagado en concepto de primas a la actividad de generación en Régimen Especial (Renovables excepto las grandes Centrales Hidroeléctricas, Cogeneración, y tratamiento, reducción y utilización de Residuos), no es más que un incentivo a la producción eléctrica independientemente de la tecnología utilizada. Pero nuevamente el erróneo diseño del mercado no traslada sus efectos al consumidor final.

La falta de preocupación y un deficiente control del Sector Financiero desembocaron en la penosa situación que estamos viviendo. Tarde y mal, ya se están tomando medidas. Pero existe aún un sector que campa alegremente favorecido por la regulación, al que no afectan las crisis, ni las variaciones en la demanda del producto que comercializa, y que se mantiene al margen de los esfuerzos y compromisos que obligan los Planes de Ajuste llevados a cabo por los diferentes Estados. Se trata del Sector Eléctrico, mimado hasta el extremo por todos los Gobiernos, con independencia de su color.

Se está produciendo una transferencia de renta encubierta de los consumidores a las grandes Compañías Eléctricas por valor de decenas de miles de millones de Euros. Esto nunca debió de ser así, y no puede prolongarse por más tiempo. Ha quedado sobradamente demostrado que “correr un tupido velo” no desemboca en nada bueno.

No cometamos los mismos errores, no tropecemos nuevamente con la misma piedra.

CreativeCommons 2006 – 2010 Jumanji Solar

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lunes, 28 de junio de 2010

Muebles convertibles Clei

Más que muebles plegables (o escamoteables) yo me atrevería a catalogar los muebles creados (diseñados y fabricados) por la empresa italiana Clei (en Giussano, Milán) como convertibles (o transformables, si lo preferís). No es nada nuevo tener una cama escamoteable (que se esconde durante el día) pero la vuelta de tuerca que este fabricante le ha dado (tanto en diseño como en funcionalidad) a los muebles convertibles (que no sólo son plegables para ocupar menos, sino que además tienen varios usos) es muy destacable. 


Han conseguido reducir el número de movimientos y el número de objetos que cambiar de sitio para transformar el mueble (los estantes o mesas que está horizontales, seguirán horizontales sin necesidad de retirar los objetos que  están sobre ellos). Además, como buen diseño italiano, algunos son fráncamente elegantes. Los colores, acabados y tapicerías son configurables a gusto del cliente. Podeis descargaros un catálogo en pdf con todos sus productos y detalles técnicos aquí.








Por la red he encontrado un vídeo de uno de los distribuidores que venden en USA estos muebles, ResourceFurniture (Nueva York) que muestra muy bien cómo se transforman estos muebles (en el vídeo podeis ver también otros muebles transformables además de los de Clei). En España, Avac Comercial del mueble (Valencia) se encarga de representar y distribuir los muebles de Clei (el fabricante). Teóricamente podríais encontrar estos muebles en cualquier mueblería de España que quiera venderlos.








viernes, 25 de junio de 2010

USB Typewriter

Mi amigo Guibuu me ha pasado el enlace para conocer este curioso ingenio, una máquina de escribir usb. Parece mentira que lo hayan inventado, pero sí, es real. Jack Zylkin (Philadelphia, USA) ha desarrollado un sistema electrónico de sensores e interfaz de conexión por usb (además del software controlador basado en Arduino), para poder conectar una máquina de escribir mecánica (todo lo antigua que se desee) a un ordenador, para utilizarla como un teclado moderno. El resultado es curiosísimo, pero funciona.


Aquí podeis ver una foto en la que se explican las partes del sistema que se añaden a la máquina de escribir.


En su web podeis ver más datos y comprar alguna de las máquinas ya adaptadas o bien adquirir el kit de componentes para hacerlo vosotros mismos con una máquina que tengais por casa (eso sí, hay que tener un poco de idea de electrónica y no ser muy manazas); el precio del kit es de 75 dólares USA (unos 61 euros) más gastos de envío (y puede que también más gastos de aduana).

Lo que no tengo claro es si la barra de sensores servirá para un teclado en castellano con la letra Ñ; me temo que eso tendrá que personalizarlo el manitas de turno.

Desde luego para todos aquellos románticos de las piezas y objetos antiguos esto puede ser muy interesante. Yo, después de haber aprendido mecanografía en su día con una Olivetti (recuerdo como si fuera ayer el olor tan característico de las cintas de tinta), creo que no me animo a pedir uno. 

Aquí teneis un vídeo donde se ve como una máquina de escribir funciona a la perfección con el editor de texto de un flamante iPad.







Star Wars: The Force Unleashed II

Tengo bastante claro que George Lucas, sabe hacer muy bien películas espectaculares (y normalmente LucasArts buenos o muy buenos videojuegos).Y de lo que tampoco cabe duda al ver este vídeo, es que también saben hacer muy bien trailers de videojuegos (y una vez más debemos reflexionar acerca de los límites entre cinematografía y videojuego).



[Recomendación: apagad la luz, pulsad sobre HD 720p, subid el volumen y ponedlo a pantalla completa.]



martes, 22 de junio de 2010

Casas de hormigón en el bosque de Mar Azul, BAK arquitectos


El estudio de Arquitectura bonaerense BAK, formado por los arquitectos argentinos María Victoria Besonias, (Guillermo de Almeida, recientemente incorporado) y Luciano Kruk, lleva construyendo desde el año 2004 diferentes casas unifamiliares en el bosque de Mar Azul (Villa Gesell, provincia de Buenos Aires, a unos 400 Km de la capital, en La Argentina) al lado del Atlántico. En estos años ya son unas diez casas las que han construído siguiendo idéntico concepto formal-constructivo, realizando variaciones sobre el mismo tema. Entre 2006 y 2009 han recibido varias menciones y premios panamericanos por varias de estas casas.






Todas ellas están construidas en hormigón armado in situ visto, de cemento gris, con la textura de las tablas del encofrado. El acabado conseguido es fráncamente bueno (si tenemos en cuenta lo complicado que resulta trabajar con hormigón visto), seguro fruto del esmerado trabajo de los constructores, pero también por haber empleado un hormigón aditivado con un fluidificante que ayuda a tener menos coqueras, rellenar mejor el encofrado y además hacer que el hormigón sea más compacto (y absorba menos agua, no siendo necesaria la impermeabilización de los planos horizontales expuestos a la intemperie, que simplemente tienen una mínima pendiente para evacuar libremente el agua). Además del hormigón, en todas se emplean otros tres materiales, el vidrio, el aluminio y la madera, conformando una serena y austera armonía.



Debo reconocer que han conseguido unas casas muy plásticas y elegantes (el hormigón encierra una belleza natural no siempre entendida) de geometría rectilínea sencilla y volumetría clara, definida por los planos de hormigón que se pliegan hábilmente para tener más inercia y resistir las luces (a veces mediante vigas de canto por el exterior, como en el Crown Hall miesiano). Además se integran bastante respetuosamente en el bosque, apenas talan árboles para construir las casas (es más, algunos se incorporan compositivamente en el proyecto) y no se urbaniza el entorno, con lo que la edificación parece haber sido depositada sin alterar casi nada. La textura tosca,  veteada y grisácea del hormigón visto dialoga con la de los troncos de los árboles como si no fueran ajenos. Muy elegante.



De todas ellas una de las que más me han gustado es la Casa JD, finalizada en 2009 (todas las fotografías que siguen a continuación son de esta casa en concreto). Tiene una superficie construída de 149 m2,  dos plantas y dos dormitorios, está colocada sobre una parcela con ligera pendiente, de 600 m2 (20 x 30 m), y elevada unos 3 m respecto del camino de acceso.























Una de las principales preocupaciones de los arquitectos era la luz, ya que la casa está a la sombra de los altos árboles, de ahí que todo esté lleno de ventanas. El hormigón visto se utiliza hasta su última consecuencia, incluso para construir bancos, mesas, encimeras y repisas. El suelo es de hormigón pulido. Aunque me guste mucho el hormigón (y estén muy cuidados los detalles) el interior, de emocionante sinceridad constructiva, me resulta un poco tosco (para ser una vivienda), quizás hubiera apostado por un suelo más cálido y acogedor de madera. [De la pobre cebra transformada en alfombra para el salón, seguramente aporte del propietario, no hablo].


También según los arquitectos, no era excesivamente preocupante el aislamiento térmico de las casas ya que estas son fundamentalmente para las vacaciones de verano, y durante esta estación las coníferas arrojan sombra sobre la casa protegiéndola de la radiación solar directa, mientras que en invierno (a priori) las casas apenas se utilizarían (me temo que si estas casas se usaran permanentemente durante todo el año, en invierno serían bastante frías). De todos modos las posibles necesidades de calefacción se solventan mediante una estufa de leña y varias estufas de gas, así como algunos radiadores eléctricos. 


No conozco la normativa técnica argentina correspondiente, pero tengo la sensación de que aquí en España nos resultaría difícil construir así, ya que los requerimientos mínimos de aislamiento térmico obligarían a cambiar algunas cosas, por lo pronto el tipo de hormigón (empleando un hormigón ligero con propiedades aislantes térmicas, y probablemente de más espesor, que tendría un acabado más poroso y granulado, y que requeriría impermeabilización posterior). Tal como está hay puentes térmicos por todas partes (atención a la magnífica, pero nefasta energéticamente hablando, mesilla de noche/asiento exterior en el dormitorio). Sería interesante ver como cambia esta casa si la hiciéramos con un alto aislamiento térmico.






Fotografías del argentino Gustavo Sosa Pinilla.


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